Dani!
Por fin estoy aquí. Me a costado un poco responderte pero es que entre navidades (los paseos por el fluor verde de los montes) y cosas pendientes que resolver… he estado super liada.
En todo caso, en estos días de ausencia de post-s en nuestro blog el tema del sexilio ha tenido bastante eco. Empezó con el artículo de Alberto Pradilla en el Gara (http://www.gara.net/paperezkoa/20120116/315672/es/Sexiliado), siguió con otro artículo de Galder Gonzalez en Gaur8 donde hablaba sobre el sexilio interior (http://www.gaur8.info/bitakorak/hetzordua/2012/01/21/barne-sexilioa/). Y además de esto, ha sido comentado en tertulias de diferentes radios. No está mal, ¿no?
Pensando en nuestro pequeño éxito, me da para pensar que la clave de éste es que hace muchichichichisima falta hablar sobre estos temas. Por momentos, creo que el concepto “ sexiliado/a” puede llegar a ser tan amplio… Me gusta la idea de que tanta gente esté aportando al debate, y que entre todas/os podamos ampliar el sentido de las palabras, que a veces se quedan tan cortas… Hay que empezar a ensanchar las palabras, a estirarlas, para que así nos representen mejor.
Respondiendo a tu post, me encantó la reflexión que hacías sobre la compañía que le han plantado a Olentzero. Ni siquiera le han dado la opción de ser gay ( podría haber muchas más opciones). Y esto me lleva a la idea que últimamente se ha instalado en mi cabeza y que esta haciendo que vea las cosas desde esta nueva perspectiva: los discursos y prácticas hegemónicas. Aquellas que han sido diseñadas por ideólogos (en su inmensa mayoría hombres) para que el sistema de dominación patriarcal y capitalista funcione. Y en la izquierda estamos tan empapadas de toda esta lógica… Hay mucho trabajo por hacer para poder llegar a un escenario donde a las/os integrantes de la comisión de fiestas de cualquier barrio de Euskal Herria se les pueda llegar a ocurrir que igual a Olentzero no lo hace falta compañía, o igual quiere la de un hombre, o yo que se…
También planteabas otras cuestiones en tu post. Decías que muchas personas habían vuelto por Navidades de su sexilio en tierras lejanas a las calles de la vieja Iruñea. Creo que de alguna manera planteabas que la/el sexiliada/o vuelve temporalmente a Euskal Herria, ve la realidad que un día dejó con cierta distorsión. Puede ser. El retorno temporal es lo que tiene. Sabes que volverás a irte, que solo te aprieta y agota por un momento. Pero sabes que otra vez volverás a tu sexilio y allí te esperarán nuevos momentos de pasión y de otras cosas que cada cual sabrá cuales son.
Te lo dije el primer día. Las verdaderas heroínas son las que se han quedado en medio de las desoladas calles de cualquier pueblo de Euskal Herria y por encima de todo no han dejado de ser ( por lo menos algo) de lo que querían ser. Yo por hoy me callo. Me interesa mucho más lo que otras/os puedan decir de todo esto. Además, estoy recopilando historias de sexiliadas/os en Barcelona que pronto publicaré.
Dani, te mando un muxu enorme desde esta gélida Barcelona. Salut i fins aviat!

